¿Por qué mi gato me lame y luego me muerde?

Respuesta de Velto

Un gato que lame y luego mordisquea suele reproducir el acicalamiento que practica con sus congéneres: lame y luego sujeta la piel entre los dientes. Esto también puede ser un signo de sobreestimulación, cuando las caricias se vuelven demasiado intensas para él. En la gran mayoría de los casos, este comportamiento no es agresivo.

El acicalamiento social y el mordisco de afecto

Entre gatos, el acicalamiento mutuo alterna lametones y pequeños mordiscos para desenredar el pelo. Tu gato te trata como a un miembro de su grupo. Estos mordiscos de afecto son suaves, sin sacar las uñas ni echar las orejas hacia atrás.

La sobreestimulación

Algunos gatos toleran el contacto solo durante un tiempo limitado. A partir de cierto punto, la tensión de la sobreestimulación aumenta: cola que se agita, piel que se contrae, orejas que giran. El mordisco sirve entonces para decir «basta». Dejar de acariciarlo antes de estas señales evita que la situación vaya a más.

El juego y el aprendizaje

Un gato joven que no ha aprendido a controlar su mandíbula puede morder más fuerte mientras juega. Ofrécele juguetes en lugar de tus manos e interrumpe el juego con calma si muerde.

¿Cuándo consultar al veterinario?

Si los mordiscos se vuelven fuertes, repentinos o van acompañados de signos de dolor (reacción al tocar una zona concreta), consulta a un veterinario: el dolor puede hacer que un gato se vuelva irritable.

Preguntas frecuentes

¿Hay que reñir a un gato que muerde después de lamer?

No. Es mejor detener el contacto con calma y observar las señales que preceden al mordisco para dejar de acariciarlo a tiempo.

¿Es peligroso un mordisco de afecto?

Un mordisco suave que no perfora la piel no es peligroso. Cualquier mordedura que provoque sangrado debe limpiarse, y se recomienda consultar a un médico si aparece enrojecimiento o hinchazón.

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